sábado, 21 de junio de 2014

Sos del tamaño de tus sueños

Mi país vibra al mil por mil.

Al otro lado del mar,  en una pequeña isla del Mediterráneo,  las vibraciones de un grupo de corazones abiertos se unen a mi regocijo.  Y aunque haya distancia física de por medio,  siento como uno siempre está conectado a aquello que ama.

En el grupo hay tres italianos.  Bromeamos y reímos sobre el gane.  Sentimos la misma cordialidad,  la misma amistad.   Los cambios son buenos,  me dicen.  Se alegran genuinamente por nuestro paso a octavos de final.  Su amabilidad me conmueve.  Siento que somos todos el mismo corazón.

En Costa Rica las fotos son impresionantes.  Un mar de gente en las calles, motivados,  alegres,  fotografías con "extraños" que no son tales.  Nunca lo hemos sido.  Todas las barreras se caen.  Esta es la única realidad.

Mi amiga Julia,  alemana,  me cuenta que a ellos les pasó algo muy parecido después de la Segunda Guerra Mundial.  Todos estaban desmotivados,  cansados y grises.  El gane de su Selección en ese entonces sirvió para elevar todo el país.  Arrancaron y nunca se detuvieron.

Será que tal vez esta experiencia tan intensa nos pueda propulsar a los ticos a soltar  juicios mutuos,  reflexionar sobre la importancia de estar unidos sin importar de qué parte del país vengamos,  ser todos amigos y apoyarnos mutuamente para sacar adelante a nuestra querida patria?

Lejos de mi patria siento que todo es posible.  Lejos en la nostalgia uno siente y valora lo que es realmente importante.

Añoro el regreso a una Costa Rica más unida,  más despierta. Que el ejemplo de nuestros jugadores que dieron todo bajo toda esa presión nos inspire a sacar adelante nuestros proyectos,  a luchar por estar cada día más conectados.  A dejar de bajarnos el piso sin sentido.

Somos un tesoro en el corazón de América.  Creo que de hecho somos su corazón.
Que así sea.

Y que dondequiera que haya un tico o una tica se respire amor,  libertad,  amabilidad y cordialidad.

lunes, 16 de junio de 2014

Duty of Love

I walk through the trails with only the birds chirping around me.  The air is sweet with oranges,  grass and mountain in this beautiful island.    My mind feels like the open sky: calm and steady.

A couple months ago  i felt i was dying inside.  Life can twist us into the most unrecognisable experiences and challenge our capacity to surrender.  I definitely had a very hard time.  And now,  i´m here,  surrounded by this silence.  Laughing with my friends,  meeting wonderful people.  Each day feels like a gift and don´t  even know where to start  counting my blessings.

This morning woke up so early:   the moon was still shining bright.  Walked to the shala to find my friend waiting for me.  We sipped our warm water with fresh lemons grown here in the property.  Did our practice as the sun came out.  Felt very happy and connected all day long.  Missing my family already,  missing my dear children back in Costa Rica and yet with this knowing that i am where i need to be now,  surrounded by the souls who will bring the next answers to my life.

Life can be bittersweet and beautiful all at the same time.  My heart has healed now and new possibilities are coming to greet me.  My previous life feels so far away.  I know this rapid healing is not random:  the medicine is working after all of these years of practice.  We never know when the train is going to hit and we better be prepared.  It´s like life insurance.  

Heart insurance.  

Today in class we spoke about the difference between the urgent and the important.  The whole group agreed life is too short to hold grudges,  live in fear or suffer unnecessarily.  Yoga can heal us and also take away whatever is holding us back.  It´s not easy to let go- and we all hold on fiercely when we are scared.  But there is a way out- many others i´m sure.  But this one is the one i know and the one that is working for me.  I am so grateful.

The ocean was cold and windy today despite the beautiful sunshine.  Jumping in the water was no easy task,  but we did it because  the smell of fresh paella was driving us crazy.  We were all so hungry! I kept offering our change to a vegan diet for a higher purpose.   Putting ourselves in a slightly uncomfortable space so we can realise how blessed we all are.

As i get ready for bed i thank God for allowing me to write this.  There were dark times in my past where i thought nothing really mattered.  It all matters,  even the darkness matters.

And it is by looking at ourselves with sincerity and compassion that Love slowly heals us.  As my teacher says,  this is a duty of love.





jueves, 12 de junio de 2014

Amor humano

"La mayoría de los hombres,  Kamala,  son como las hojas que caen y revolotean indecisas en el aire,  antes de ir a parar al suelo.  Otros,  son más bien como los astros:  siguen una ruta fija, ningún viento los alcanza y llevan en su interior su propia ley y trayectoria."

Releo a Siddartha y cada palabra resuena como si lo estuviera leyendo la primera vez.  El día está espectacular aqui en Illetes.  La cala azul-turquesa-indigo de agua fresca se mueve al compás de una brisa suave.  Los niños juegan en la orilla.  A lo lejos,  el horizonte mediterráneo está pleno de veleros en la bahía y me siento serena,  lista para seguir leyendo a Hesse.

La capacidad de contar con una placidez interna y un lugar donde refugiarnos y sentirnos a gusto siempre es la marca de un buscador espiritual.  Siddartha buscó y buscó,  al punto de desdeñar al mismísimo Buda y su doctrina,  hasta que encontró algo propio,  algo personal,  una experiencia que colmara su sed de verdad de muchas vidas.

Para ello, tuvo que despedirse no sin dolor de su querido Govinda, su compañero y amigo desde pequeños. Tuve que dejar a su padre y a su madre,  internarse en el bosque como ermitaño,  conocer los placeres de la carne y la riqueza y finalmente,  terminar sus días como aprendiz de un río.  Su camino terminó cruzándose con el de todos los mortales al conocer el amor por Kamala y por su hijo- y ese fue el amor que finalmente le abrió el corazón.

Siddartha siempre catalogó con desdén a todos los humanos como "hombres-niños":  esos que sentían emociones,  que lloraban por sus seres queridos, que se apegaban. Y terminó como una más de ellos,  sediento del amor de su hijo,  extrañándolo y buscándolo.  Su superioridad moral se le cayó al piso en mil pedazos y supo entender y respetar que el amor humano puede ser una fuente de realización tan importante como cualquier otro sendero espiritual.

El vacío de la ausencia lo agobió de tristeza.  Se sentó frente al río,  ese que le había enseñado a esperar,  tener paciencia y escuchar.  Escuchó su corazón latir triste y cansado, en espera de una voz.  Sintió como la herida lo quemaba,  como la nostalgia lo hundía en un océano de dolor.  Pero aún en ese estado tan lamentable, supo aconsejar a su amigo Govinda-  que regresó a él ya anciano,  y  explicarle algo que yo misma necesitaba leer hoy, aquí en esta isla,  en medio de mis circunstancias vitales y con el sol y la arena a mis pies.

Le dijo:

"Cuando alguien busca,  suele ocurrir que sus ojos sólo ven aquello que anda buscando,  y ya no logra encontrar nada ni se vuelve receptivo a nada porque sólo piensa en lo que busca,  porque tiene un objetivo y se halla poseído por él.  Buscar significa tener un objetivo.  Pero encontrar significa ser libre, estar abierto,  carecer de objetivos."



Releo la frase unas diez veces y cada vez siento que la comprendo mejor.  La búsqueda termina: simplemente decido estar abierta.   De inmediato,  siento una profunda paz que me embarga,  como si el cielo y mar azules me abrazaran.  Como si el aire entrara en todo mi ser para abrazarme también por dentro.

Y en mis divagaciones y con la sonrisa dibujada de una ex-buscadora que ha encontrado,  recojo mis chunches,  camino hacia el bus y regreso a casa.  Entendiendo un poco más sobre ese misterio que es la sabiduría:  es posible encontrarla,  vivirla y dejarse llevar por ella.  Pero llega en el momento más inesperado,   cuando ya casi nos hemos dado por vencidos.



                          "El amor, Govinda,  me parece la cosa más importante que existe."


domingo, 8 de junio de 2014

Expect the unexpected

Germany is breaking many of my concepts.

Used to think Germans were very uptight people,  rigid and boring.  OMG:  very very wrong.   These three days in this land have shown me a very different reality.

I´ve come to know what it means to be receptive.  The eyes of my students are full of wonder,  of deep realizations and gratitude.  I just see into them and know i am in the right place at the right time.  Even the weather decided to be kind to me and we´ve had three days of incredible sunshine and blue skies.  I feel like i am being pampered in this beautiful Bavarian land by the refreshing waters of blue lakes,  picnis in the forest and the laughter of amazing people.

It has taken me many years to understand that what i teach is only a key to a door,  not the door itself.  I used to think the practice was the end,  but it´s only the means to know ourselves deeper and with more honesty.  I feel each day that goes by i let go of more stuff in my mind,  old ideas of how the world seems to be.  That is for me the true opening of a human being:  to embrace anything that comes our way as if we had chosen it.

My heart brought me here and will keep guiding my path.  Now  i only gravitate towards what really attracts me.  I don´t have to say yes when i mean no.  I can look into someone´s eyes with no hidden agenda,  just grateful to be in their presence.  Life is surprising me everyday and i learn more and more this life is precious and unexpected.

Today the day was very hot.  We decided to go swim in a nearby lake.  I put on my swimsuit and when we arrived,  the spot was packed.  Huge party going on.  We sat on the grass and could have complained about the noise.  But instead,  we decided to join the party.  We decided to accept what Life was putting in our lap.

How many times i complained because i was not getting exactly what i wanted how i wanted?  how many time my expectations hurt others who were doing the best they could to please me out of love?  

That was a long time ago,  it seems.  Life keeps unfolding in unexpected ways and telling me i should relax more,  laugh more,  dance more.   I should know every moment is a treasure and just move through it with grace and awareness.

It will never come back.  It´s unique and precious.

So we danced,  we laughed,  we enjoyed a different sunset.  There were a few older men around complaining about the noise.  My friends translated for me:  "This is not the Germany it used to be...i miss my Fuhrer...or something like that.  They missed the fun,  they were stuck in an old idea and forgot to enjoy the present moment.  Maybe no one every told them about this.  But as i try to calm myself after all the dancing,  unable to sleep,  i listen to my friends dancing in the next room,  excited like little kids about tomorrow.

And i can tell you:  this makes me so very happy.  Miss my family, miss my country,  wish i could be everywhere at the same time.  And i guess my spirit is when i wish this openness to all human beings,  this ability to embrace whatever life brings.  Then any moment is unforgettable.

Then you can thrive every minute and forget you ever suffered.



jueves, 5 de junio de 2014

Entre deseo y realidad

Llego a mi destino después de muchas horas de vuelo.

Después de un transatlántico y un transeuropeo,  Alemania me recibe con un bello atardecer de verano- más bello desde este tren que casi ni se mueve mientras atraviesa los campos,  los suburbios y las afueras de la ciudad de Frankfurt.

Las largas horas de vuelo me sirven de meditación y reflexión.  Justo antes de que el avión despegara de Costa Rica,  intercambié algunos mensajes con un querido amigo.  Igual que yo,  un poco decepcionado de las relaciones.  Igual que yo,  con  mucho temor a equivocarse de nuevo.

Buscando una razón suficiente para no cerrar el corazón.

Mis divagaciones teñidas por las turbulencias del vuelo,   películas románticas y música preferida me llevan a varias realizaciones de vida sobre este tema resbaladizo y complejo del amor.   Aunque el mundo nos bombardee con su constante cliché de que amamos con el corazón,  la verdad es que amamos con el cerebro.   Si el amor fuera sólo sentimiento y emoción pura quedaría inevitablemente a merced de sus altibajos y fluctuaciones.

No.  
Existe la voluntad de amar o de no amar. 

La apología del amor:  no importa todas las estupideces que hagás,  te amaré incondicionalmente per secual saeculorum... ese "todo se vale" afectivo funciona como una bomba de tiempo.

Entramos entonces aquí al tema de la incondicionalidad:  realmente nunca esperas nada de tu pareja?  No seamos hipócritas.  Si uno es fiel,  espera fidelidad.  Si uno da ternura,  no espera un golpe. Si da presencia y compromiso, espera lo mismo.

Aunque el amor teórico y celestial pueda concebirse como incondicional,  el amor terrenal necesita límites con urgencia.  Por eso le reafirmé a mi amigo:  Quién dice que tenemos que conformarnos con una relación insulsa y sin sentido? 

Los límites sanos en una relación- y en cualquier área de nuestra vida,  nos permiten crear  positivamente o sino,  alejarnos y dejar de estar en el lugar equivocado- aunque duela la decisión.
El amor no lo justifica todo:  no importa cuánto te amen,  sino cómo lo hagan.   El buen amor es un tema de control de calidad.  Si en una relación no te aman como quisieras o no te respetan pero seguís ahí pegado pese a todo,  ya te pasaste.

Para amar no podemos renunciar a lo que somos.   Existe una cultura a nuestro alrededor que promueve la entrega irracional,  autodestructiva y denigrante,  que promueve la cultura de la abnegación (especialmente en nosotras las mujeres).  Sin una revolución afectiva urgente no vamos a poder salir de este atolladero.

Conozco una mujer bella,  inteligente,  apasionada.  Su esposo la dejó hace casi un año.  Su vida consiste básicamente en esperarlo.  Sostiene reuniones periódicas con él para intentar recuperar un matrimonio que no existe.  Hace ejercicio,  se cuida con la esperanza de mantenerse bella y atractiva.  El hace mucho tiempo que se fue, física y emocionalmente. Al punto de que todo el mundo sabe- menos ella o su mecanismo de negación es muy fuerte-,  que ya ha andado con muchas otras mujeres.  Sin embargo,  ella no lo suelta.  Continúa aferrada a la idea de que él va a regresar.  Sus hijos son una buena excusa,  pero creo que más que todo tiene mucho miedo de estar sola.  Tiene miedo al futuro,  a no saber qué hacer con su vida.  Su vida estaba marcada y constreñida en el papel de madre y esposa.  Ahora no sabe qué hacer.  Nunca cultivó algún talento.  Se dedicó a ser la esposa de vitrina de un hombre que ni siquiera la apreciaba.

O aquella otra a quién le preguntan qué cuál es el sentido de su vida y responde que sus hijos.  Y cuándo los hijos se vayan?  No sabe qué contestar.  Nunca se lo ha cuestionado. Perdida en un universo que no es el suyo,  instrumento de otros para su comodidad,  vive su vida apendicular sin preguntarse sobre su futuro como ser humano,  como mujer,  como creadora última y absoluta de su realidad.  Vive una vida mediocre a nivel personal pero sintiéndose muy orgullosa el "centro de su hogar", como nos enseñan a las niñas desde que estamos pequeñas.

Por último, conozco muy bien a otra que creyó en algún momento que amar era hacer cualquier cosa por el amado. Quiénes de nosotros no hemos caído en eso alguna vez?  Arrebatados por la magia hipnótica del amor, entramos en un trance que nos induce a vivir y existir para el otro,   perdidos en una niebla hasta agotar reservas-  o hasta que la Naturaleza nos suelta del embrujo unos tres o cuatro años después.

El amor no justifica el sufrimiento.  La consigna del amor irracional es absurda:  sacrificio y amor van de la mano.  Si un amor viola mis derechos,  si el costo de estar con alguien es renunciar a mis proyectos de vida o aislarme de mis relaciones,  no tengo que seguir amando.  Pase lo que pase,  es imperativo mantener nuestra propia esencia,  amar sin dejar de querernos a nosotros mismos.   Amar con la reserva de que estar con vos no implicar negociar mis principios.

Tu pareja debe promover la expansión satisfactoria de tus talentos y capacidades personales.  Si no sabés cuáles son,  más te vale darte a la tarea de encontrarlas.  Tu pareja no es un comodín para hacerte dormirte en los laureles.

Qué te mueve?   
Cuáles son tus motivaciones vitales?  
Qué te empuja a ser quién sos?

Es energía y pulsión de vida es lo que nos hace más humanos.  Nuestros sueños,  nuestra vocación,  nuestros proyectos.

Ojalá estas preguntas le lleguen a esa señora que vivía sólo para sus hijos,  que no encontraba sentido a su vida fuera de ellos,  la simbiosis más allá de la placenta....o a esa otra que sueña con el regreso de su esposo todas las noches, como si ese fuera el elemento que le falta a su vida para ser feliz.

Tal vez finalmente podamos todos reconocer que mientras se espera vivir,  la vida pasa. Y que el amor es un sentimiento,  pero sobre todo y encima de todo,  es una decisión.



domingo, 1 de junio de 2014

Pureza intrínseca

Emergió de la experiencia como un pescadito mojado que ha estado a punto de ahogarse en el mar desconocido del más allá.

Literalmente conoció la Muerte.

La medicina es inteligente.  Te siente,  te cambia.  Te busca los lugares oscuros, esos que ni uno mismo sabe que carga y menos entiende.  Pero una vez que está en tu cuerpo,  es implacable.  No pierde el tiempo.  No da vueltas en confusión.  Es decidida y contundente,  como un amante enamorado que no se anda por las ramas.

El cuarto humeaba entre salvia e incienso.  Los ayudantes cuidaban de todos y el Shamán,  con su humildad y sabiduría sincronizadas,  efectuaba las curaciones uno a uno.  Sabía exactamente lo que cada uno necesitaba y cómo llevarlos más profundo.  La primera noche fue la más espantosa.  Se había hecho una idea de lo que la experiencia significaba- el peor error.  Así que llegó el momento y estaba confiada y abierta.  Nunca imaginó lo que sucedería.

Horas después y en medio de la madrugada,  corrió al baño abrasada por un fuego interno.  La sensación subía desde los pies hacia la cabeza,  como una corriente eléctrica que iba encendiendo lo importante y apagando todo lo innecesario a su paso.  Cuando llegó a la garganta se quedó pegada,  sin avanzar y comenzó a asfixiarla.  Como si le dijera:  

"Es ahora o nunca.  Realmente quieres vivir?  Para qué?  Cuál es el punto?
Decidíte YA.  Ahora mismo..."

En segundos toda su vida pasó frente a sus ojos.  No podía encontrar un motivo lo suficientemente valioso para quedarse.  Se quedó en un limbo de dolor,  como un metal atravesado en su garganta,   un plomo que le impedía expresarse,  ese mismo que la había mantenido congelada durante tanto tiempo.   El grito nunca llegó.  Una de sus fosas nasales se cerró.  Quedaban pocos segundos: se dio cuenta de que se iba.  Terror,  oscuridad,  soledad absoluta y certera.  Y de pronto, inexplicablemente,   el aire fresco inundó de nuevo sus pulmones,  la presión cedió, cayó y quedó tendida en el piso en posición fetal.  Agotada y sorprendida,-  en medio de sus lágrimas, sudor y deshechos-  por el hecho milagroso de que le habían dado otra oportunidad.

Como pudo se arrastró hacia la ducha.  Abrió el agua caliente.  Se tendió en el piso y mientras el agua calentaba ese cuerpo deshecho,  desfigurado y transfigurado,  ese cuerpo que casi se había ido al otro lado,  un asomo de esperanza entró en ella en forma de respiración.   Sintió que respiraba por primera vez,  no habían pensamientos ni dolor, sólo aire fresco que la llenaba por dentro.   El frío del mosaico no existía,  tampoco existía la música allá afuera.  Sola, absolutamente sola y en silencio, en ese baño frío y desolado supo que no podía dejar pasar esta oportunidad.

El baño quedó como una batalla campal.  Después de vestirse tambaleando,  limpió,  recogió, ordenó los vestigios de la lucha que acababa de sostener mano a mano con la Muerte.  Esa Muerte limpia y segura que no duda en aparecer cuando es el momento,  pero que sin embargo escucha un alma que todavía necesita tiempo-  a pesar de que la enclenque humanidad pide a gritos que se termine.   A duras penas se vistió,  abrigó y regresó al salón.  La música estaba en su máximo auge,  la guitarra cantaba con todas esas almas que esa noche murieron un poco y renacieron desde otro lugar.  El guía cantaba con dulzura al Todopoderoso el regalo del amanecer.  Todos congregados en un espacio sin nombre,  una reunión anónima que al mismo tiempo se sentía como la familia más cercana.

Su guía la abrazó con dulzura y le habló de transiciones dulces,  con Gracia,  con fuerza.  Su intención había sido encontrar fortaleza.  Para ello,  se había enfrentado al miedo más profundo que llevamos los seres humanos.  Todavía no entendía muy bien que había sucedido.  Pero la compañía del amor la encontró en el mismo momento en que emergía como pecesito frágil y vulnerable de esas aguas turbias,  prácticamente  ahogada.

Y la acunó.  La acarició.  La fue reconociendo y reavivando,  naciendo a una vida nueva en la energía de un ser simplemente extraordinario.

En la conexión del Amor profundo,  sin explicaciones ni motivos, comprendió con alegría que su camino empezaba de nuevo.  Una vez más.  Sin direcciones preconcebidas pero libre de todo pasado rumiante. Su corazón latía,  sus ojos veían.  Y lo más bello de todo:  su mano era sostenida cálidamente con amor y presencia.

El sentimiento de que alguien la veía en toda su belleza le ablandó aún más el corazón.  Una belleza nueva,  fuera de los cánones mundanos arcaicos y que sin embargo era su belleza original.  Despojada de toda dureza,  enojo y tristeza.  La belleza de un ser que se sabe puro, que se siente nuevo por el divino y milagroso hecho de existir.

Porque es su naturaleza.
Y sólo el Amor  nuestro destino.


martes, 27 de mayo de 2014

Coincidir

La vida se muestra fragante y generosa -  y en este estado de bienaventuranza contemplo su paradoja.   Estos días me he dedicado a observar todas las flores de mi jardín:    incluyo aquellas un poco marchitas y cansadas.  También tienen su belleza y me acompañaron cuando estaban frescas y llenas de vida.  Las quiero y llevaré siempre en mi memoria,  pero sus pétalos caen y no puedo hacer nada al respecto.

El proceso de dejar ir-  lo que sea,  está teñido de una melancolía muy hermosa.  De pronto,  todo lo que queda son los recuerdos hermosos.  La memoria se vuelve selectiva.  Por supuesto,  el trabajo espiritual permite avanzar más rápido y no quedarse pegado en remordimientos y rencores.  El Yoga me ha enseñado a recibir lo nuevo y soltar lo viejo con más eficiencia... yo misma no tengo que hacer nada.  Todo se mueve a mi alrededor y sólo tengo que estar lo suficientemente consciente para apreciar lo que llega con la mente y el corazón abiertos.

Y despedirme de lo que se fue...sin darle mucha vuelta. 

Después de mucho tiempo de sentir que habitaba en una cueva oscura,  de pronto el mundo se abre ante mí.  Siento como si estuviera renaciendo en todos los sentidos.  Puedo ver más claramente la belleza de otros seres- humanos y no humanos.  Puedo apreciar la Naturaleza y respirarla con nuevos pulmones.  Soltar es un acto de fe que no tiene garantías.  Pero en realidad,  nada tiene garantía en esta vida.  Sólo respirar ya es la máxima confirmación de que Dios me quiere aquí ahora.  Eso es suficiente para mí.

Mi labor en este momento consiste en moverme hacia aquello que realmente me atraiga,  me atraiga inexorablemente.    Un "Hell of a Yeah"- decía mi amiga inglesa Maggi,  descanse en paz.  Este ser llegó a mi vida en condiciones muy peculiares:  nos conocimos hace más de siete años en una playa costarricense.  Su sentido del humor british era realmente flemático y aprendí de ella cosas que necesitaba en su  momento. En esa época yo tenía un novio que, como decimos aquí en Costa Rica,  "no ponía el huevo"- es decir,  fluctuaba entre la ambivalencia del amor más intenso hasta la indiferencia más espantosa.

Maggi me vio en tal faena y probablemente se compadeció de mí.  Vio claramente que no iba para ningún lado.  Ahí estaba yo,  en una playa lejana a mi hogar,  intentando hacer funcionar una relación donde el otro andaba entre despistado,  asustado y escurridizo.  Estaba claramente remando contra corriente.  Me habló una tarde frente al mar y me dijo con su acento inglés:

                  "Wha the f....are you doing?  
                   Just drop it.  
                   If it´s not a Hell of a Yes simply let it go..."

Sabia Maggi.  Sus palabras fueron escuchadas en el acto y ahí mismo batee al susodicho.  No que no me costara lágrimas de cocodrilo, pero ahora veo todo hacia atrás y fue lo mejor que pude haber hecho.  El caballero en cuestión no estaba en nada.  Y yo pude continuar mi camino y vivir cosas importantes para mi crecimiento interior.  Si me hubiera quedado ahí probablemente estaría todavía en una relación a medias.

Creo que la regla de Maggi es una de las reglas de oro en mi vida.  Me he vuelto muy selectiva.  Me quedo sólo con el oro.  El oropel y las baratijas me dan pereza.   Y no es cuestión de altanería ni vanidad,  sino un tema de tiempo meramente.  Mi tiempo es tan corto- aunque fueran cien años es poco para recorrer este mundo maravilloso y conocer a la mayor cantidad de gente linda que pueda.  No puedo perder el tiempo con gente que no está dispuesta a vibrar al cien por ciento,  que no quiere poner toda la carne en el asador-  o los vegetales para mis amigos vegetarianos.

Mi mente me pone muchas veces a dudar si existirán seres humanos como yo,  comprometidos al cien por ciento con ellos mismos a tal punto de tener claridad sobre lo que quieren y no quieren y que no se conforman con aguas tibias.  Tengo que decir que  he tenido el placer de conocer a algunos seres así  y me inspiran totalmente.    La mayoría de los humanos sin embargo se esconden en sus dudas,  se aferran a sus miedos.  No se arriesgan.  No pierden nada pero tampoco conocen nada.  Son esclavos de mentes enfermas por la paranoia de nuestros tiempos:  la falacia de que nunca vamos a morir y somos seres eternos.

Será que yo ya desperté a la realidad de que voy montada en el Titanic.  No sé cuánto tiempo durará este viaje, pero sé que cuando el barco finalmente se hunda podré decir que realmente viví con todo. Y sería lindo compartir el camino con almas parecidas.   Y tal vez, sólo tal vez,  seres de mi misma especie estén leyendo este relato.

Si es así y estás en algún rincón del mundo,  me encantaría conocerte.  Será que me devolvés la fe en que soy un bicho raro más entre muchos... 

Será que podemos compartir el amor por estas existencias efímeras,  fugaces y tan absurdamente hermosas-  será que podemos coincidir en el tiempo y el espacio y hablar de absurdos existenciales...



dejando atrás los miedos,  apostándole al Amor y la Fe.  

Será que otro cronopio o fama está por ahí en el mundo pensando exactamente lo mismo que yo en esta tarde fresca  de mayo...

Así sea.