viernes, 6 de enero de 2012

Theo y el parque

Termina nuestro primer día en Goa. Llenos de sol y mar,  regresamos tranquilos al guest house.  Está todo iluminado por estrellas y luces de colores.  Hay tres hermosos niños jugando,  uno de ellos como Theo.  Está sentado en su motito con luces y lo veo y siento un opresión en el pecho.  Llamamos a Costa Rica y "hablamos" con Theo.  No dice mucho,  nos dice "mamo"-su forma de decir te amo-,  llama a Papá y a Mamá...se pone a llorar cuando nos despedimos.  Ana,  nuestra prima que lo está cuidando este fin de semana,  nos dice que van para el parque a jugar....Theo dice "parque" por primera vez y Marco y yo nos volvemos a ver con el corazón iluminado.

Ese es el yoga.  Es la relación de amor.  Es la honestidad total con uno mismo cuando nos sentimos profundamente tocado por otro ser vivo.  Es la gratitud de saber que no estamos solos,  que el amor siempre nos acompaña.  No importa cuán lejanos estemos de nuestros maestros,  amigos,  seres queridos,  esa transmisión de puro prana que brota de nuestra esencia más profunda,  que atraviesa kilómetros,  cielos y mares y que nunca perece...that´s it.  Theo me enseña a la distancia,  anhelo abrazarlo y oler su cabecita.  Me pregunto por qué estoy aquí.  No siento que tenga nada nuevo que aprender,  pero hay una posibilidad de que así sea.  Dijo una vez una admirada escritora que la vida se contrae o se expande de acuerdo a nuestro valor.  El valor de dejar lo que más amo es lo más difícil que he tenido que hacer...pero la posibilidad existe.  La relación con mis maestros es esa posibilidad y aún sin expectativas,  la honro y agradezco.  Qué afortunada!  qué buen karma!  y Dena espera...y sé que es una maestra de las de a de veras.  Sin conocerla,  ya la conozco.  Puedo sentir su vibración y el corazón me late más rápido,  tengo incluso un poco de miedo. Es madre como yo y ashtangi hard core...puede combinarlo.  Puede amar y seguir su pasión en armonía.  Puede expandirse porque es valiente.

Anjuna, Scooter land



Les voy a contar un poco de Anjuna, la playa donde estamos. Es parte del norte de Goa y tiene ese estilo "laid back" de Puerto Viejo. La gente es mucho más relajada y las calles más "tranquilas" que en el resto de India. El transporte acá es el Scooter. Solo hay 3 rickshaws en el pueblo. En la ciudad de Mysore, por ejemplo, uno puede ver unos 30 cada 100 metros, y no estoy exagerando... en serio.
La comida es sensacional. Es una perfecta y exquisita mezcla de especias indias con el característico coco y salsas de sabores tropicales de Portugal. Este es de los pocos lugares de India donde se puede comer pescado fresco con seguridad.

Volviendo al tema del scooter o "bikes" como le dicen acá, me monté en uno por primera vez y de una vez me fui de compras al Super. Los primeros 100 metros todo bien. Los problemas se dieron cuando tuve que doblar en una calle muy angosta y acostumbrado a la respuesta inmediata, ligera y flexible de mi bicicleta, intenté hacer un giro muy "cerrado" y casi me como una amapola. Lo tomé con calma, usé mis bandhas y experiencia en la bici y salí de ahí respirando tranquilo... llego al "Super Tito", compro y me monto de nuevo. Salgo muy tranquilo y seguro, agarro la calle por la derecha como debe ser... y Zaz, pitazo! Viene una patrulla de frente! Aquí se conduce por la izquierda!!!.... Me tengo que tirar a un lado de la calle, pero muy orgulloso no puse ni un pie... sostuve el equilibrio y aceleré para volver a la izquierda, como si nada hubiera pasado.
De ese momento en adelante, con mi "crash course" de Scooter y la terapia de choque de "No manejar por la derecha!!!" me volví un gato con la moto y ando a Mariela feliz en la parte de atrás. parecemos dos guilas liberados de la represión citadina.

jueves, 5 de enero de 2012

Goa Peaceland

Termina nuestra semana en el Norte de India.  Después de un apacible vuelo a Mumbai,  llegamos felices a Goa.  Aquí estuvimos de Luna de Miel hace casi 5 años y la pasamos de maravilla.  Es un estado pequeño en India,  el océano calma la vibra y la gente es muy relajada,  puro Puerto Viejo en Costa Rica!  claro,  no todo viene tan fácil en este país:  pagamos un taxi desde el Aeropuerto Dabolim hasta Anjuna,  al norte.  El recorrido es otro coche bomba.  Un joven de unos 20 años,  Kahn,  pone el radio a todo volumen y se empeña en no detenerse...NUNCA!   raya en curva,  en puentes,  en carreteras tan estrechas que apenas cabe un sólo vehículo.  Voy rezando,  le meto las uñas a Marco,  es otra de esas aventuras que sólo aquí suceden. Lo bueno es que duramos una hora en vez de dos y que hoy es el Día de Reyes y todas las casas están llenas de luces y estrellas.  Goa fue la colonia portuguesa durante mucho tiempo y se mantienen las costumbres católicas.  Es una fiesta de colores!  después de semejante peripecia,  llegamos a Peaceland,  nuestro guest house.  Es una hermoso patio rodeado de cuartitos encendidos por estrellas coloridas.  El propietario,  Kenny,  es un indio grande y fornido,  nada como los flaquillos del Norte.  Cálidamente,  nos sirve una cerveza muy agradecida por el calor-el clima cambia radicalmente de 8 a 9 grados a 30- y nos explica que la única forma de transportarnos en Goa es en scooter!  En este momento,  Marco anda probando uno...después de su bici,  lo único en dos ruedas que ha manejado es un cuadra...y se estrelló!  espero mientras regresa anticipando mi encuentro con Dena Kingsberg. Dena es una de las pocas maestras certificadas por Guruji en el momento.  Su retreat inicia el domingo en Purple Valley,  un lugar de retiro sólo para Ashtangis aquí en Anjuna.  Es australiana y es la maestra de una de mis maestras,  Jodi Blumstein.  Me siento sumamente conmovida de poder conocerla después de 10 años de querer estudiar con ella.  De nuevo,  reconfirmo las palabras de mi querida viejito:  practica y todo llega.

miércoles, 4 de enero de 2012

La práctica es el camino

Me despierto a las 3:30 am.  No puedo dormir.  Mi cuerpo todavía está con el horario de Costa Rica.  Nada se escucha allá afuera,  Marco duerme.  Tiempo para meditar.  Pienso en mis bebés,  en mis chicos grandes...los extraño un montón. Ayer nos mandaron una foto de los babies e inmediatamente me puse a llorar.  Esto de cruzar el mundo en pos de un sueño tiene un precio alto.  Sé que están bien,  pero mi corazón sólo los quiere cerca.  Momento de realización:  será que el amor se siente más a la distancia?  doy vueltas en la cama y decido levantarme a practicar en la oscuridad.  No veo nada,  pero ya mi cuerpo conoce esto.  Sólo se escucha la respiración,  estoy bien abrigada porque hace frío.  Poco a poco,  me voy calentando y afuera,  se escucha el pito de un tren,  el paso de un tuc tuc.  A las 6 am,  los musulmanes inician sus plegarias desde las mezquitas con megáfono,  todo se llena de cantos y alabanzas.  El día aclara,  los pajaritos se despiertan y ya escucho voces en la calle.  Marco se va a caminar al Templo Blanco de Jodhpur,  le llaman el Taj Mahal de Rajastán.  Termino mi práctica en silencio.  Mi cuerpo se abre poco a poco,  ya no duele como en el primer saludo al sol.  Agradezco a la Vida este cuerpo que me permite llevar mi alma a lugares tan recónditos y maravillosos.  Agradezco a Guruji el haberme enseñando que mi cuerpo puede darle alegría a mi mente.  Agradezco todo.  El día nace...otro día lleno de sorpresas en Bharat.

Los Brillanticos de Rajastán


Música rajastaní


Música de Rajastán


Cuando entramos a Meranghar, esta pareja estaba sentada a la sombra y parecían no estar haciendo nada. Veíamos un bulto entre ellos y cuando nos acercamos, empezaron a cantar y tocar este instrumento tradicional...la armonía de sus voces la podrán apreciar en el siguiente video...y cuando salimos, vimos que el bulto era su bebé de 3 años que estaba durmiendo! los colores del turbante, el sari de ella y sus joyas y la música nos transportan a su mundo: su pueblo, el desierto, un lugar en algún rincón de este hermosa tierra.